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domingo, 29 de enero de 2017

GRAMÁTICA UNIVERSAL

 Uno de las cuestiones más increíbles en cuanto a la relación entre lenguaje y pensamiento que se analizan en el siglo XX es la de la existencia de una herencia genética que todos tenemos al nacer, en la que se encuentra impresa la capacidad o la competencia de comunicarnos mediante el lenguaje humano.

 Esto ha llevado a los investigadores de la psicolingüística a resolver el problema de si el mundo, tal como lo percibimos, tiene que ver con nuestro lenguaje. Es decir: si nuestras superestructuras neuronales hacen que percibamos el mundo de una manera o de otra, si el lenguaje influye en la conceptualización del mundo.


Adam Schaff, por ejemplo, consideraba que el lenguaje tiene un papel activo en la conceptualización del entorno: produce pensamiento conceptual, nos proporciona la facultad de aprender a pensar y de desarrollar un pensamiento creador, y al darnos una capacidad de abstracción y de generalización nos aporta el punto de partida para las relaciones sociales. Es decir, que el lenguaje es la base de la sociedad. [Adam SCHAFF: Lenguaje y conocimiento. Grijalbo, México DF, , 1967, pp. 107-108]






"1. El lenguaje, que es un producto social, configura como sistema lingüístico e el nos educamos y pensamos desde nuestra infancia, nuestra forma de aprehensión del mundo que nos rodea. 2. Considerando las diferencias existentes entre los sistemas lingüísticos, los cuales son un reflejo de los distintos medios que crean estos sistemas, los hombres que piensan por medio de estos lenguajes aprenden el mundo de formas distintas."


 Esto entroncaría con la Hipótesis de Sapir-Whorf, según la cual "existe un cierto grado de relación entre las categorías gramaticales del lenguaje que una persona habla y la forma en que la persona entiende y conceptualiza el mundo."

 En definitiva, que un angloparlante y un hispanoparlante entienden ciertos aspectos del mundo de manera diferente, no por cuestiones culturales, sino por sus diferentes sistemas lingüísticos. Y un rumano y un portugués entienden de forma más parecida el mundo que con respecto a un alemán o un chino. Pero al ser el lenguaje un elemento socializador, hay algo todavía más alucinante: las propias sociedades han evolucionado de maneras determinantes a causa de los sistemas lingüísticos que manejan. O sea que un angloparlante nativo percibe o conceptualiza el mundo así por su idioma y por la sociedad en la que vive, que ha llegado a ser así en gran parte gracias al idioma.

 En algunos casos se ha entendido todo esto como un proceso evolutivo que poco tiene que ver con la genética, sino más bien con el aprendizaje de patrones de conducta dentro de determinadas sociedades. Esto se implementaría en el individuo a lo largo de algunas fases que pasarían de los sonidos fisiológicos (llanto) a los 2 meses, luego el arrullo (2-7 meses), el balbuceo de sonidos articulados (7 -12 meses), una fase holofrástica en la que una sola palabra sustituye a todo un enunciado (12-18 meses), una fase de dos palabras (18-24 meses) y por último la adquisición de la sintaxis y de las palabras funcionales (2-4 años).

 Esto es claramente observable en la evolución vital de cualquier humano normal. La cuestión es si estas capacidades o competencias son resultado solamente de la adquisición del denominado maternés (habla propia del núcleo familiar) por imitación (en tiempo real o en diferido), o jos vienen dadas por la herencia genética.

 El gran Chomsky dedicó gran parte de sus estudios a dilucidar esta cuestión. Y llegó a la conclusión de que los niños humanos nacen con una capacidad innata del lenguaje, una GRAMÁTICA UNIVERSAL (GU). Y lo considera así por darse cuenta de que la conducta lingüística aparece antes de que sea necesaria para el niño, y antes de tomar una decisión voluntaria para usarla. Como si lo llevara impreso en sus circuitos neuronales. Y no importa que sucesos externos ocurran en la evolución del bebé, ni todos los intentos por acelerar o retardar el proceso. Surge sin más. Intentar que un niño acelere el uso del lenguaje de manera precoz es como intentar que mude espontáneamente el color de los ojos. Lo lleva en los genes y es inalterable de forma externa.

 Incluso nos encontramos con una especie de punto de no retorno en la adquisición del lenguaje: un período crítico en el que el niño aprende dos palabras nuevas cada cuatro horas, y a partir del cual ya no es tan fácil. Por eso a los adultos nos cuesta más adquirir una segunda lengua.




Chomsky no trata de negar la existencia del aprendizaje en la adquisición del lenguaje. A este aprendizaje distinto del proceso natural, o proceso cultural, él lo llama experiencia. La unión de la Gramática universal con la Experiencia es lo que da lugar a la Gramática Específica (lo que en lingüística se llama lengua o idioma.

En ese choque genético-cultural vemos como a los niños pequeños les cuesta pasar de lo natural a lo aprendido: usan una lógica creativa que no tiene que ver con la imitación (por eso dicen "no cabo" en vez de "no quepo", por mucho que se les corrija una y mil veces, ellos usan la lógica natural del lenguaje. También dicen "escribido" y no "escrito"; esto nos muestra las limitaciones de una teoría exclusivamente cultural del lenguaje). Y esto no depende en medida alguna de la capacidad intelectual del individuo.

 No parece sino que los aprendizajes de nuestros antepasados vienen a nosotros cuando nacemos para explicarnos la mejor forma de comunicarnos. Esto no deja de tener algunos aspectos inquietantes, pues: ¿somos capaces realmente de entendernos bien entre culturas? O peor: ¿qué daño puede llegar a hacer la globalización en la percepción individual del universo? ¿Será por eso por lo que a la nuevas generaciones ya no les asustan los cuentos de fantasmas? Y eso: ¿es bueno o es malo?

En fin, quizá algún día el lenguaje evolucione de tal manera que todos los seres humanos percibamos el mundo de la misma manera, y ya no nos haga falta ese mismo lenguaje para comunicarnos. Lo haremos exclusivamente con el pensamiento. Y nos habremos trascendido a nosotros mismos. Seremos como Dios. Todos a la vez.


sábado, 30 de abril de 2016

LA SEGUNDA CIUDAD, por Ciro G. Jiménez

   
Después de haber sido rescatado de un campo de prisioneros de ISIS, Oscar Inclán regresa a su ciudad natal, tras un largo exilio autoimpuesto. Allí tendrá que lidiar con la aparente resurrección de sentimientos que creía sepultados, al tiempo que trata de aceptar la muerte de Satoko, amante de muchos años, a manos de los terroristas islámicos. Luchar contra el deseo de regresar a la nación isla de Tslal, dónde vivió sus más felices años. Para ayudarse se sirve de La Rue d´Auseil, un paraje imaginario edificado en su mente a través de los principios del antiguo Arte de la memoria. Una especie de realidad virtual primitiva pero efectiva que ya le ayudó a conservar la cordura durante su cautiverio. Pero esta vez podría no ser tan fácil. Oscar se ve acosado por vividos recuerdos de su cautiverio y exilio, y la imagen de Satoko parece residir en cada sombra. Objetos que creía dejados atrás, a miles de kilómetros de distancia, surgen de los cajones para hablarle de la promesa imposible de La Segunda Ciudad. Promesa en la que Oscar no puede permitirse creer.





La prosa evocadora y poética de Ciro G. Jiménez es delicada y deliciosa como la carne de un molusco, del que primero hay que desprender la dura concha. Y nos vuelve a envolver en una misteriosa historia con múltiples capas de realidad con La segunda ciudad.


   Mentiría si dijera que he entendido perfectamente qué es la Segunda Ciudad de la que el protagonista, Óscar Inclán, nos deja entrever retazos. Sí sabemos que es algo virtual y no del todo sólido, algo que se halla oculto en la isla de Tslal, una mezcla de Arcadia y Walden Dos donde es posible conectar los recuerdos y la materia. Óscar ha sufrido una dura prueba, ha perdido a su amante, Satoko, durante su cautiverio en Siria a manos del ISIS, y ha sido doblegado en cuerpo y alma. Su única vía de escape: la Rue d'Auseil, una realidad mental aprendida en la Segunda Ciudad, que es la copia virtual de Alterna en Tslal, y basada en el antiguo Arte de la Memoria que ya preconizaron Simónides de Ceos y Giordano Bruno. Pero este Palacio no le sirve a Óscar comom un método mnemotécnico útil a las cuestiones pedestres del día a día, sino para los mismos fines que a San Agustín. 


Y entro en los campos y anchos palacios de la memoria, donde están los tesoros de innumerables imágenes de toda clase de cosas acarreadas por los sentidos. Allí se halla escondido cuanto pensamos, ya aumentando, ya disminuyendo, ya variando de cualquier modo las cosas adquiridas por los sentidos, y todo cuanto se le ha encomendado y se halla allí depositado y no ha sido aún absorbido y sepultado por el olvido. (Confesiones X, 8)
    Ciro G. Jiménez tiene una extraña sensibilidad a la hora de contar. En su escritura las cosas parecen tener alma, estar vivas. Cada objeto, cada calle, cada bar, cada trago, parecen emanar un hálito de algo trascendente. No hay gestos vanos, ni siquiera en sus descripciones de la cotidianidad. Actos aparentemente superfluos o contingentes se manifiestan más adelante como indispensables para el desarrollo de unas vidas imposibles que siempre  flotan el légamo neblinoso de un fatum, de una tragedia griega.

   Ese algo inasequible que envuelve a los personajes, y a los objetos, que también son protagonistas, nos lleva a un mundo en el que las ideas de las cosas se ven más que sus sombras materiales. 

   Y es realmente divertido leer sus novelas, independientemente de las atmósferas oníricas o agobiantes. Porque están cuajadas de claves, de segundas lecturas, que un lector avezado es capaz enseguida de desentrañar. Las continuas referencias a Poe o a Lovecraft, por ejemplo. La obsesión por el Arthur Gordon Pym. La aparición en una de las buhardillas de la Rue d'Auseil de un cuarto con cortinajes rojos, esculturas y divanes que nos retrotrae inmediatamente a algunas de las introspectivas y subterráneamente subconscientes escenas capturadas por David Lynch. El fragmento en el que se habla de un libro supuestamente maldito (en el cual se cita igualmente una parte del propio libro de Óscar Inclán), que hace correr a sus lectores de un lado a otro, enloquecidos, perseguidos por "una cosa que pone fuego en sus pies.


-La alegoría es significativa -dijo, tratando de escrutar la oscuridad que le rodeaba-, porque la Voz, según dicen, recuerda los ruidos menudos del bosque: el viento, un salto de agua, los gritos de los animales, y cosas así. Y una vez que la víctima oye eso… ¡se acabó! Dicen que sus puntos más vulnerables son los pies y los ojos; los pies, por el placer de caminar, y los ojos, porque gozan de la belleza. El infeliz vagabundo viaja a una velocidad tan espantosa, que los ojos le sangran y le arden los pies. El doctor Cathcart, mientras hablaba, seguía mirando inquieto hacia las tinieblas. Su voz se convirtió en un susurro. -Se dice también -añadió- que el Wendigo quema los pies de sus víctimas, debido a la fricción que provoca su tremenda velocidad, hasta que se destruyen esos pies; y que los nuevos que entonces se les forman son exactamente como los de él. Simpson escuchaba mudo de espanto. Pero lo que más fascinado le tenía era la palidez del semblante de Hank. De buena gana se habría tapado los oídos y habría cerrado los ojos, si hubiera tenido valor. 
 BLACKWOOD, Algernon: El Wendigo. (1909)

   Bajamos otro nivel, y nos encontramos con referencias a obras propias anteriores, como cuando Óscar recuerda unas palabras de Rebeca, diciendo: "dime de qué color son mis ojos", cuestión que ya aparece varias veces en No tan ardiente (2012). O de nuevo la presencia de Dylan Thomas, que ya observamos en su magnífico cuento (a mi entender uno de los mejores cuentos en español que se han escrito en las últimas décadas) No entres dócilmente. Porque uno, que conoce Ciro desde tiempos inmemoriales, desde antes de hablar con él hace eones, sabe también de otra de sus obsesiones: el terror a la inexistencia, el pánico ante la desintegración del yo en el abismo de la muerte ("Rabia, rabia, contra la muerte de la luz").

   Ciro G. Jiménez tiene además una amable y dulce perversidad en la descripción de las escenas eróticas, heredada (lo sé) de Henry Miller, otro de sus clásicos recurrentes, aunque va mucho más allá. Pues nuestro autor tiene la rarísima capacidad de hacer a partir de las escenas de sexo explícito y de las palabras soeces una maravillosa poesía. Se sublima el sexo en un acto básico a la par que trascendente. La humedad y las anatomías conjuradas de forma contundente parecen usarse como un acto de autoafirmación, de posesión del yo, de comprobación de la propia existencia ("Mi erección es más hermosa que mil soles. Bajo mi mirada las bragas se desgarran, atacadas por cuchillas invisibles. Los jirones caen como fantasmas sorprendidos por una luz alógena. El sujetador se asusta, se desata, vuela, y en su premura, se golpea tontamente contra el suelo.")

   Bajamos otro nivel. Sólamente dar unas claves. Jueves y Óscar realmente se conocieron en la Universidad. También es cierto que Jueves publicó un artículo en una revista universitaria, pero no sobre el Arthur Gordon Pym, sino sobre Kaspar Hauser y el Mito de la Caverna. Existió una Rebeca, pero disgregada en multitud de formas y de mujeres, Y una Satoko, pero no se llamaba así. Jueves nunca tuvo un bar, ni el pelo largo, pero si lloraba a moco tendido con el Cryin' de Aerosmith. Óscar Inclán tocaba el bajo esporádicamente en algún grupo, con un amigo común de Jueves, pero al que conocían por separado y antes de conocerse entre ellos.Y hubo una noche del tabaco y conversaciones sobre sexo e intercambio de parejas por las calles de Valladolid. Y un camarero que parecía salido de una saga nórdica, con el pelo largo, furiosamente rubio, una envergadura de berserk vikingo, y un tatuaje rúnico en un brazo. Pero la noche en que Óscar y Jueves se recorrieron Viginta buscando un lugar donde comprar tabaco, para luego descubrir que Óscar lo había tenido todo el rato en un bolsillo, fue en otra ocasión. En otra de esas noches que ahora, con el paso del tiempo, parecen casi soñadas.

   Cómo no sentir un escalofrío al leer La Segunda Ciudad.

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viernes, 15 de agosto de 2014

EL PROFESOR (DETACHMENT)

TÍTULO ORIGINAL
Detachment
AÑO / PAÍS
2011 /  Estados Unidos
ESTRENO
31 de Octubre de 2012
DURACIÓN
97 min.
DIRECTOR
Tony Kaye
REPARTO
Adrien Brody, Christina Hendricks, Sami Gayle, Marcia Gay Harden, James Caan, Lucy Liu, Tim Blake Nelson, Bryan Cranston, Blythe Danner, William Petersen, Betty Kaye, Louis Zorich, Reagan Leonard, Isiah Whitlock Jr., Doug E. Doug
GUIÓN
Carl Lund
MÚSICA
The Newton Brothers
FOTOGRAFÍA
Tony Kaye
PRODUCTORA
Paper Street Films / The Group Entertainment / Kingsgate Films
GÉNERO
Drama. Cine independiente USA. Enseñanza. Colegios & Universidad. Adolescencia. Prostitución
PREMIOS
2011: Festival de Tokyo: Nominada a Mejor película.

Cuando veo cine sobre profesores siempre me dijo en dos cosas: la primera, si se refleja de manera fidedigna la realidad de las aulas, y la segunda, la dotación y el aspecto de los centros educativos que se muestran, que a menudo pertenecen a otros países. En el caso de,  por ejemplo, la aclamada "Entre los muros ", francesa, a pesar del profundo mensaje que se transmite, me fijé en la maravilla de instituto "en banlieue" en el que se desarrollaba la trama, un centro que se supone en las afueras, con alumnado de estratos marginales, pero con una dotación física que ya quisiera yo para algún instituto del centro de Valladolid.  En este caso nos encontramos con el típico centro público usalandés, con los proverbiales problemas de financiación que están a punto de privatizarlo. Lo que en principio parecía que iba a ser una denuncia,  se queda en trama secundaria, centrándose la atención en la figura del profe sustituto interpretado por Adrien Brody, que monopoliza la acción. No hay grandes excesos de interpretación en un actor que se nota que conoce su profesión, aunque eche mano de su repertorio de gestos tristones y atormentados herederos de "El pianista", pero nos regala momentos de auténtica mala leche y pérdida de papeles que son una auténtica joya en un tipo tan flacucho.
La película se deja ver,  el guión echa mano de citas y monólogos que ponen los pelos de punta,  y a pesar de que el comienzo nos parezca una secuela de "Mentes peligrosas", con el manido tema del sustituto que rompe moldes y se hace con los corazones y las almas de los predelincuentes a los que tiene que dar clase, la historia deriva hacia la introspección de un espíritu atormentado por el pasado que de alguna manera se ve reflejado en la falta de motivación de sus alumnos y compañeros de trabajo. Un espíritu en esencia bueno, casi machadiano, que lucha a su manera con la sensación de inexistencia.  En algunos momentos asistimos a un dramón sin concesiones, que puede llegar a ser un pelín forzado. Las animaciones con tiza, geniales,  y la referencia a Poe y la Casa de Usher del final, maravillosa. hay que reconocer, salvando las distancia culturales y fílmicas,  que muchos profesores españoles podríamos aplicarnos algunas de las reflexiones que aquí se exponen.  Le damos un notable.

viernes, 9 de agosto de 2013

FRONTERAS 3 - SAMAEL AUN WEOR Y ÁUREO FLORECER

Cuando uno se pasea por la casa se da cuenta de que algo misterioso se cierne sobre ella. Porque a cada paso hay algo que recuerda el ambiente neo-gnóstico. No creo poder resumir aquí lo que significa eso, pero lo que sí es cierto es que no me es ajeno, pues durante mucho tiempo me sumergí en los estudios de los misticismos que surgen tras la caída del imperio romano, incluido el cristianismo, para analizar sus delicadas imbricaciones en el arte. No en vano la Gnosis original es un sincretismo complicadísimo entre creencias paleocristianas, judías, helenísticas, etc. Nada que ver, a mi modesto entender, con los movimientos neo-gnósticos del siglo XX, que hacen sincretismo del sincretismo y rozan la delgada línea que separa las creencias espirituales o el estudio profundo del conocimiento con el sectarismo y los movimientos sociales, a veces del tipo New-Age, que nos quieren hacer creer que se avecina un mundo mejor hagamos lo que hagamos, y que este está reservado únicamente para los que paguen la cuota de la asociación de turno. Vamos, lo que es una iglesia desde el principio de la institucionalización de la espiritualidad. Estos movimientos parecen gozar de un enorme resentimiento por no haber podido erigirse en opciones mayoritarias, y si resulta perturbador que una gran institución manifieste estar en posesión de la única verdad universal, no digamos grupúsculos que no pasan de la categoría de clubes de amigos. Puede que suene un poco duro, y no es mi intención desbaratar el mundo espiritual de nadie,pero... ¿cuántos seguidores de estos movimientos han bebido en las fuentes originales? Como casi todas las iglesias, han relegado los principios primordiales a los cajones del trastero, dando como única versión verdadera las interpretaciones de sus popes o fundadores, a menudo sesgando las creencias originales y convirtiéndolas en una especie de libros de autoayuda o recetas místicas.

El Maestro Samael, a este respecto, me resulta muy cercano por motivos familiares, y para cualquiera que quiera acercarse a su pensamiento tiene uno de sus numerosos libros titulado Introducción a la Gnosis (Ediciones Gnósticas, Colección Elohim, Barcelona, 2002). Leyéndolo aunque sólo sea por encima, cualquiera que tenga una mínima cultura en estos temas se da cuenta de que el planteamiento de este Maestro se acerca mucho a las tesis neo-rosacrucianas,... Que ya son rizar el rizo, pues cuando se percibe la posible existencia de un movimiento Rosacruz en el siglo XVII con la publicación de la Fama Fraternitatis, ningún miembro de la supuesta orden hubiera jamás reconocido formar parte de la misma, tal era su carácter secreto... ¿Cómo es posible entonces que hoy existan grupos que se autodenominen Rosacruces? De hecho era sabido que, si alguien se autodemominaba Rosacruz en los siglos XVII y XVIII, era seguro que no lo era. Son opciones excluyentes. Samael Aun Weor (es decir, Víctor Manuel Gómez) incluso comete la osadía de subtitular el libro antes citado como Ocultismo elemental para Neófitos...Si se desvela el Ocultismo, ya no es oculto. Habría mucho que decir de Péladan, Crowley o Blavatsky, pero al menos tenían más glamour...


La conjuración de los 4 del Sabio Salomón se basa en unos cuantos mantras que se supone hacen referencia a los cuatro elementos y a su dominio tanto interno como externo, con el fin de aunarlos y conectarlos con la Kundalini. Vemos evidentemente un sincretismo entre las creencias tibetanas, judeo-cristianas y gnósticas originales, con una reinterpretaciñón de las emanaciones del neoplatonismo de los primeros tiempos del cristianismo. 


Algunas anotaciones que me encontré por ahí tiradas


Ningún neo-gnóstico puede serlo realmente sin repartir por todos los espacios vitales (hasta el coche) el Pentagrama Místico, que según el Maestro Samael es la representación visible del Verbo Universal de la Vida. Es por eso que nos lo encontramos por todas partes. Suele usarse como símbolo de protección sobre todo en los umbrales de las puertas y en los espejos, pues como es sabido para muchas creencias místicas los espejos son, además de emisarios de la falsedad, puertas a otros planos que a menudo no resultan nada agradables. En última instancia se reconoce en este problema con los espejos la huida de lo material o lo físico, aunque Samael le da a todo un sentido mucho más práctico: el espejo es necesario porque hay que afeitarse (por ejemplo), pero hay que protegerlo, y para ello utilizamos el símbolo universal de protección que representa la Primera Emanación, el Verbo, es decir, el Pentagrama.







En una de las anotaciones me ha sorprendido encontrarme el Mantra enseñado supuestamente por el Ángel Aroch al Maestro Samael Aun Weor: Belilín, Belilín, Belilín, Ánfora de Salvación, Quisiera estar junto a tí, El materialismo no tiene fuerza junto a mí. Belilín, Belilín, Belilín...

Y seguidamente, el mantra KLIN-KRISHNAYA-GOVINDAYA... que dibuja el Pentagrama Flamígero en el plano astral, por lo9 que es una invocación bastante terrible, al crear una representación del Verbo, de la primera emanación, en el Plano Astral.


A todo esto, encontré también en un armario una colección completa del Áureo Florecer, que es la publicación oficial del Instituto Gnóstico de Antropología, básicamente la iglesia base del movimiento creada por Samael y su esposa mística, la Maestra Litelantes.



Estos encuentros con lo extraño no carecen de encanto, y a pesar de mi sentimiento crítico he sentido un enorme placer por encontrarme en un ámbito fuera de lo cotidiano. Que también me sirve para refrescar algunos conocimientos.

Traspasada una nueva frontera. Imaginárosla en la noche cerrada de la soledad de A Farixa.

viernes, 2 de agosto de 2013

FRONTERAS 2 - TRATADO DE OBSTETRICIA Y LIBROS DEL XIX

No podemos evitar cierto morbo, y menos cuando se trata de libros. nada humano nos es ajeno, por lo que nos vemos abocados a rebuscar como las sudorosas mujeres que hacen cola ante los grandes almacenes al iniciarse las rebajas. Es curioso cómo se agudiza el olfato con el paso de los años. Estuve en esta casa hace tiempo, casi dos lustros, pero no recordaba nada como lo que me encontré al abrir un armarito. Estaba intentando retirar las grandes cantidades de alcohol que poblaban las habitaciones de mi vista, pues su mera visión me revolvía el estómago, y pensé que quizá pudiera esconderlo ahí. Pero me encontré con una tentación mucho mayor que la efímera de las drogas, la adicción que me hace pensar si no sería posible alargar la vida un poco más, algo así como el doble,para poder leer el triple de libros, quizá un poco más rápido, con la experiencia que el tiempo proporciona a la vista. 



Con cuidado de no caer una sola fibra de papel, y empapado del olor antiguo de los materiales de mis quimeras, los fui sacando poco a poco, sin atreverme aun a hojearlos, con miedo de que tras tantos años de encierro las ideas decidiesen salir volando,las palabras se borraran, o se despertaran demasiado bruscamente ¡de su letargo y se emborronaran entre sí, como amantes demasiado borrachos para recordar en la cama de quién se encuentran.




La codicia me nubló la vista,pero debo añadir en mi descargo que pedí permiso para robarlos... Sacar un libro de la biblioteca en la que ha pasado siglos no dejará nunca de ser un expolio, independientemente de las transacciones que se lleven a cabo. es como un robo de niños, una trata de blancas, un tráfico de órganos... Me poseyó la maldad, sí, pero el ambiente era apropiado, el silencio mi cómplice y las palabras amables una cortés muestra de la melancolía que embarga al psicópata que se enamora de su víctima. Disculpadme, soy un adicto...


 Así he vivido una nueva frontera con lo extraño, que en realidad no me extraña tanto, dadas las circunstancias, y después de una noche casi en vela en A Farixa.


 Y pensar que cuando este libro salió de la imprenta los que conocieron a Goya, comieron con él, durmieron a su lado o departieron con él en Burdeos todavía vivían...


 Qué apropiado... En un cementerio de libros...


Entre las obras, un tratado de Obstetricia del siglo XIX. Me ha sorprendido lo avanzados que estaban los médicos en cuanto a terminología, etiología y técnicas... Y sin embargo los niños morían a montones, las parturientas contraían infecciones mortales y las parteras solían ser las vecinas de al lado, que ya habían traído al mundo a legiones de críos sucios y enfermos... Ha tenido que surgir una conciencia social ante lo importante de preservar el origen de la vida, que no reside en el cosmos ni en un hipotético Edén, sino a nivel individual y cercano, y en cuanto a lo que nos concierne en este breve tiempo en que se nos permite la observación de la diminuta parte de una hoja de un árbol inmenso, entre las piernas de nuestras madres, amantes, esposas e hijas. De ahí surgimos, allí volvemos, y lo añoramos cuando, de nuevo envueltos en pañales y confundiendo los recuerdos con el presente, pagamos el precio de que se nos haya permitido respirar.

FRONTERAS 1 - A FARIXA


A FARIXA era una pequeña aldea cerca de Ourense. Creo que pertenecía a una o dos familias, con numerosos terrenos agrícolas y formada por poco más que cuatro casas a lo largo de una vereda estrecha. No conozco su historia remota ni el origen del nombre, aunque farija en La Rioja se refiere a 

adj. Entrometido. (Arnedo, Autol). GOICOECHEA.

¿Podría ser faro, farol o farolillo? Quizá la única iluminación que señalaba la ubicación del lugar y que podía verse desde el núcleo urbano, a lo lejos. Pero la explicación que más probable me parece es la de la palabra castellana harija, según la RAE:


harija.

(Del lat. vulg. *faricŭlum, torta de escanda, con -a del n. pl., o infl. por harina).

1. f. Polvillo que el aire levanta del grano cuando se muele, y de la harina cuando se cierne.

Es decir, que probablemente en esa zona se llevaban a cabo trabajos relacionados con la harina, aunque no se ven restos de muiños o de cursos de agua que los pusieran en movimiento, y el Miño se encuentra bastante más abajo.





                                                                 Ourense desde A Farixa


Roturadas las tierras y aparceladas, se han ido vendiendo, hay construcciones nuevas, pero aún se conserva la plaza, al final de la actual Rúa A Farixa, que sigue sin asfaltar. Allí se encuentran los restos de una porqueriza, graneros y casas medio derruidos (la tía María y otras tías que por allí vivían, y de las cuales era la casa, no del tío o marido).

Paseando de noche, como suele suceder, en el vacío desolado del abandono, sabiendo ser el único habitante en un radio de 3 km, y rodeado de huertos asalvajados donde la vegetación desatada se ha convertido en una muralla, me asalta el primer roce de una de esas fronteras. Los ruidos se magnifican, las sombras asumen cierto hálito de vida, o de algo menos que vida y algo más que muerte, como si hubiera un eslabón intermedio entre el ser y el no ser.




Praza de A Farixa




Casas Abandonadas

 Rúa A Farixa

Os peores pantasmas están dentro de si mesmo



viernes, 26 de julio de 2013

FRONTERAS 0

Hacia tiempo que no encontraba una frontera con lo extraño, y acabo de hacerlo en una vieja casa de la familia de mi chica en Ourense. Voy a intentar plasmar unas cuantas noches en vela en el siguiente orden.
  • A Farixa
  • Tratados de Obstetricia y libros del siglo XIX en una cómoda
  • Neo-gnosticismo, Samael Aun Weor, Áureo Florecer...
  • El Ciclo
  • Las Pirámides Metafísicas y Archipiélago Gulag
  • El Tarot de Marsella
  • Radioaficionados
  • Traducción de la Biblia del Nuevo Mundo
  • Microfichas del Ejército del Aire
  • A ruta do lobishome


Esto de momento, más adelante quizá más
????

lunes, 27 de agosto de 2012

DESMODUS

Se encuentra en el callejón más siniestro del mundo, que termina en unas puertas acristaladas. El suelo desciende hacia la entrada y es de losas de piedra, parte de ellas cubiertas con pieles de animales aún sanguinolentas. Hay un escaparate a la derecha, como de una tienda, pero no percibe bien lo que venden en ella. Entra por la puerta, sube las escaleras... Por fin llega a la estancia, iluminada y limpia. La mujer está allí sentada, hermosa, de pelo ceniciento, casi gris, los ojos azules cercanos a la transparencia. Las formas femeninas perfectas bajo una segunda piel de cuero negro. Le sonríe al entrar, está claro que le ha reconocido. Javier la besa en las mejillas, con ternura, y se sienta a su lado.

- Él te estaba esperando.
- Lo sé - contesta Javier.

Él... Se estremece cuando habla de Él. Por fin se abre la puerta. Él está sentado tras el despacho. La estancia es extraordinariamente acogedora, con los divanes de piel, la mesa baja rodeada de butacas, la biblioteca, el olor a cuero, a madera, a libros, a esencias aromáticas... Él sonríe mostrando sus caninos sobrehumanos, y le pide que se siente. Javier enciende indolentemente un cigarrillo.

- Hacía tiempo que no te veía - le dice.
- Demasiado tiempo, Javier. Te he echado de menos - añade con cariño, mientras le acerca un cenicero.

Javier fuma lentamente mientras le mira. Él le devuelve la mirada con afecto. No hacen falta más palabras. Se levanta y sale. Ella está fumando a su vez. Javier se sienta a su lado y le acaricia la mejilla.

- ¿Qué tal? - pregunta la mujer.
- Me tiene demasiado respeto para rechazarme - responde-. La verdad, no creo que dé demasiada importancia al pasado.
- Eso creía yo.

Javier sale a la calle. Al final del callejón hay una juerga monumental. Chicas de ropa escueta ofrecen sus cuerpos al dios de la noche en un frenesí casi ritual. Jugando con el alcohol, Javier vuelve acompañado por tres muchachas. Le siguen entre risas por el callejón. Se apoyan unas en otras, le tocan, le besan por turnos, se ríen casi completamente ebrias. Suben por las escaleras. Ella sigue fumando en silencio en la antesala. Le mira, Javier asiente. La mujer aparta la mirada. Abre la puerta, conduce dentro a las jóvenes.

- Mi señor, les comenté a estas muchachas que estarían encantadas de conocerte.

Ellas miran alrededor con la boca abierta, se ríen, caen despatarradas en los divanes, se mueven con dificultad adoptando posturas indecentes.

Javier sale y cierra la puerta. La cena está servida.

Ella le mira y golpea la silla a su lado. Él se sienta con el respaldo bajo la barbilla. Ella sonríe, le pone un cigarrillo entre los labios y se lo enciende.

- Alcanzarán la inmortalidad si Él lo desea.
- Como te pasó a ti.

Se miran en silencio. Javier lo rompe a regañadientes:

- Yo nunca he querido ser inmortal, me ha bastado con utilizar otro tipo de conocimientos.
- Él respeta esa decisión, al igual que yo.
- Sí, al menos hasta que me fui.
- Pero le sigues amando - dice ella.
- Me enseñó muchas cosas. A dominar cuerpos y mentes.
- De eso puedo dar fe - ella sonríe de nuevo. Le besa, con suavidad al principio, con más fuerza después. Una lágrima resbala por su mejilla. Él la lame. Sólo le sabe a sangre.

Javier sale por detrás del edificio, a un patio lleno de tierra. El suelo es poroso, quebrado, agujereado por los ciempiés en muchos sitios. De un canalón caen larvas continuamente, formando montones purulentos. Atraviesa otra puerta, y de nuevo se encuentra en el lujoso despacho. La estancia sigue limpia. Él le mira. Unas gotas de sangre han manchado el pañuelo blanco que lleva al cuello.

- ¿A qué hora te vas? - pregunta Él.
 - ¿A qué hora amanece?

Él se ríe.

- Espero que podamos despedirnos antes del amanecer.
- Sabes que a pesar de todo volveré...
- Lo sé...

Él se levanta y le abraza con fuerza. Javier apoya la cabeza en su hombro. Se separan y le acompaña a la puerta. Ella ya no está en la antesala. Ahora parece desoladoramente vacía. Javier se va sin volver la vista atrás y se pierde en la oscuridad mientras le asalta una inquietante escena, que sabe que, de una forma o de otra, se producirá en unas pocas horas.

Él se arrastra por el suelo, y la parte superior de su cuerpo se asemeja a la de un peludo murciélago verdoso. Se acerca a un charco de agua estancada y bebe ávidamente, con una gruesa lengua que se retuerce. 
Queda poco para el amanecer.



De Los Infiernos de Javier Gusano.
© César Caño, 2003

SILENCIO

Con lo cual me desperté sobresaltado, la habitación dando enloquecidas vueltas a mi alrededor. Yo, tiritando, no de frío, aunque pensándolo mejor, estaba helado. Una angustia dolorosa, un terror infinito, me sobrecogían y me impedían toda movilidad. En mi cabeza revoloteaban las alas membranosas de lo que me había despertado en la noche espesa del hotel: "El despertador habrá sonado esta madrugada, a las 5:00, exactamente. Y habrá sonado y sonado, en la soledad de la casa. Y nadie habría allí para oírlo". Y esta afirmación me había provocado un terror pánico.

De Pasajes oníricos.
© César Caño, 2000


LAS TRIBULACIONES DEL GUSANO

- Por mucho teatro que le quieras echar, yo aquí no veo más que un plagio barato - comentó Mauricio irritado -. Con todo ese manido lenguaje apocalíptico y macabro.

- No me extraña tu reacción - la sonrisa de Durante se había extendido -. Pero no te fíes de las formas. Las formas... algo tan subjetivo... Deberías haber conocido a Javier. Él sabía manejar estas cosas, no sé si me entiendes. Ejercía cierto control sobre ellas.

- Te entiendo perfectamente - ahora era Mauricio el que sonreía astutamente -. El viejo Javier Gusano embaucándote en cada cambio de luna. Menudo hijo de puta. Nunca me le mostraron como un especimen recomendable.

La dentadura de Durante se ocultó de repente. Ahora su gesto era serio y temeroso.

- No juegues con fuego, necio. Javier no sufrió accidente alguno. Ayer mismo me llamó por teléfono. ¿Sabes lo que me dijo?

- Ni idea.

- Pues me dijo: "si Mauricio Martín aun no se ha puesto en contacto conmigo, búscalo como sea. Porque si él no para esto nos va a tocar entrar en acción. Y tú no quieres que entremos en acción, ¿verdad?

Durante parecía francamente desanimado.


De Macabre o Las tribulaciones del Gusano.

© César Caño, 2002


viernes, 29 de junio de 2012

LAOCOONTE, LESSING, POESÍA, LO FEO

La obra más importante de Lessing es Laocoonte (1766), cuyo subtítulo (Sobre las fronteras de la poesía y de la pintura) proclama inequívocamente sus intenciones. Su punto de partida está en las reflexiones de Winckelmann en Sobre la imitación en el arte griego (1755), que ponía a la figura de Laocoonte, por su semblante de relativa calma y de sobria contención, por la ausencia de cualquier expresión de rabia o violencia mientras soporta los mayores sufrimientos, como un ejemplo característico de la “noble sencillez y serena grandeza” que había caracterizado la belleza griega: “... no profiere los horrísonos gritos de aquel que cantó Virgilio...”



Hay entonces unas diferencias entre el texto y la representación. Lessing se pregunta el por qué de estas diferencias.


Cada manifestación artística tiene sus propios signos, sus propios medios de expresión. Los signos o los medios de las artes plásticas serían, para Lessing, las figuras, los colores, que se mueven en el espacio. La poesía se sirve de sonidos que se mueven en el tiempo. Son medios de expresión completamente diferentes. El fin de las imágenes y los colores es la representación de los cuerpos, y deben mostrar cierta similitud con los cuerpos que representan. Los colores en el espacio serían el significante, y aquello que representan, el significado. Hay que aproximar el significante al significado, a la realidad, lo más fielmente posible. Debe haber, en definitiva, una analogía con la realidad.

La poesía se mueve en el tiempo, tiene mayor fuerza, no precisa de los cuerpos, es capaz de recrear acciones en el espíritu, es más vivaz. Puede recrear dinamismo, lo que no es fácil para las artes plásticas, que de alguna manera tienen más limitaciones que la poesía, pues no son capaces de narrar el discurrir del tiempo. Las artes plásticas han de centrarse en los momentos más dramáticos. Lessing apenas se esfuerza en ocultar su convicción acerca de la superioridad relativa de la literatura frente a las artes plásticas. En efecto, afirma, sólo a la representación literaria le sería concedida, en principio, el acceso al “campo ilimitado de nuestra imaginación”.

                                        


Psicología de la Estética

Da entrada a la categoría de “feo”, y lo considera una categoría independiente, fuera de la belleza. De ahí que considere la belleza como la representación de las partes proporcionadas. Así vuelve atrás en el pensamiento estético, aunque el hecho de acoger “lo feo” como algo significativo es novedoso.

Dentro de lo feo hay dos niveles:

·        Fealdad inocente. No es intencional y se acerca al ridículo.
·        Fealdad nociva: es intencional y perjudica la imitación en la obra de arte.

Un artista, si bien puede representar la fealdad inocente, no ha de buscar la segunda fealdad, pues es perjudicial.


[1] LESSING, G. E.: Laocoonte. Porrua, México, 1993.

domingo, 22 de abril de 2012

LA ESTÉTICA COMO PROBLEMA


La estética surge con la publicación de Aesthetica, obra de Alexander Gottlieb Baumgarten (Berlín 1714-Frankfurt der Oder 1762). Es una obra incompleta, pues falta un volumen. A partir de este momento surge el estudio de la Belleza como problema y como elemento integrante de la realidad humana, aunque ya anteriormente han existido autores que se han preocupado por la Belleza.

La filosofía siempre ha estado pendiente del ser humano. ¿De dónde viene? ¿A dónde va? Cuestiones como éstas a menudo han dado pauta a un desarrollo teórico. Los metafísicos griegos intentaron esclarecer cuestiones de este tipo. Por negación de una desintegración completa o de una nada al final de la vida se ha querido ver una permanencia en una especie de ausencia temporal (eternidad), es decir, una trascendencia.

Atraídos por la belleza, los hombres han observado y estudiado el Cosmos. Esta belleza Universal les sugería un estado de trascendencia o continuidad. La Belleza siempre ha sido estudiada, pero entremezclada con la filosofía, no desligada como estudio con carta de naturaleza, cosa que no se logra hasta Baumgarten.

Se han  marcado dos líneas de comprensión del fenómeno estético:

·        Estética estudiada de manera aséptica.
· Estética como problemática no desvinculada de otras cuestiones.

Al buscar un análisis aséptico, ¿de qué ha de ocuparse la estética? Elucubraría sobre la belleza y se zanjaría al comenzar a surgir la obra de arte, que ya entraría en el campo de la teoría y la crítica de arte. Pero también se puede entender la estética como un medio de acercarse a la obra de arte para analizarla de forma más profunda.

En todas estas ideas ha habido siempre una gran polémica, dependiendo de los autores.

SÓTANOS Y CORRIENTES DE AGUA

   Cuando llegó a casa del vecino Félix, su abuela estaba frotando una vieja sartén. La verdad es que la casa estaba muy desordenada, y al abrir la puerta se podía apreciar un pasillo bastante largo y estrecho con habitaciones a los lados. Dio un beso a la abuela.

   "Todavía sigues fregándole los cacharros a Félix, qué atraso, que se compre un lavavajillas, hombre".

   Ella hizo un gesto con los hombros y siguió a la tarea. Qué mujer, hay cosas que no cambian.

   Por lo visto Félix no estaba, y decidió esperarlo mientras curioseaba un poco por la estancia. Una de las puertas laterales del pasillo era de madera vieja como el hambre.

   "Quién tiene hoy en día la cocina de gas en el recibidor..."

   Todo estaba empolvado con una atmósfera mugrienta que iba más allá de la dejadez normal en los solteros. La puerta de madera tenía un cartel, pero ya no se podía leer nada. varios enseres se acumulaban al fondo del pasillo. Más allá de la puerta, oscuridad de catacumba y humedad.

   Cuando Félix llegó le llevó al sótano. por allí pasaba uno de los canales del río. La humedad cubría las paredes de una capa negruzca, aunque se podía apreciar que antes habían sido blancas.

   "En las casas de los gitanos todavía se ven algunos chavales que bajan al río por las puertas de los sótanos", le dijo a Félix.

   Al salir al exterior, siguiendo el curso del río, llegaron a la cabaña. Él recordaba cómo Félix le llevaba de pequeño a su dormitorio de la cabaña y le enseñaba la correspondencia de postales de ajedrez y la vieja computadora en la que echaba interminables partidas electrónicas. El movimiento de las piezas nunca dejó de ser críptico para él. La vieja cabaña de madera.

   "Todavía recuerdo que tenías mantas de cuadros escoceses".

   Le embargó un sentimiento de profunda nostalgia. Acompañó a Félix hasta el chalet que utilizaba en verano, todo mohoso y comido por la humedad. A lo lejos, entre las nieblas matinales, se veían los bloques de edificios donde su abuela habría acabado ya de fregar. Unos cuantos metros bajo el suelo se habían traducido en el triple de distancia en el exterior.

César Caño, Pasajes oníricos (2012)

viernes, 13 de abril de 2012

DE LA SEMILLA DEL DIABLO A CHARLES MANSON

Después de haber estado investigando un poco sobre La semilla del diablo de Polanski, me he encontrado una serie de entrevistas realizadas a Charles Manson en prisión en los años 70.
Me han impresionado bastante. la verdad es que los subtítulos en castellano son un poco lamentables, pero ayudan a seguir la conversación a poco que se sepa algo de inglés.

Cuando el entrevistador le pregunta a Manson qué haría si le soltaran mañana mismo él responde: "Probablemente iría allí enfrente, a los pastos, y me sentaría". No tengo muy clara la actuación de Manson, parece que quiere desmentir su implicación en ningún tipo de crimen aludiendo a una gran conspiración mediática, pero lo que si está claro es su pose crística, como la que asumía durero en sus autorretratos, hablando en parábolas y explicando su concepción de múltiples realidades de las que apenas comprendemos nada.

Asombra cuando responde airado. "¿Dolor?... ¿Vosotros me habláis de dolor? ¡Vosotros no sabéis lo que es el dolor o el sufrimiento! ¡He sido maltratado por vosotros desde que tenía diez años! he estado en cada reformatorio del país. me han pateado el trasero hasta que no he podido caminar. Ahora, háblame de dolor... El dolor te hace fuerte, aprendes de él... El dolor no es malo. ¡Te ayuda! Te enseña cosas... Como cuando pones la mano en el fuego... Sabes que no debes hacerlo de nuevo".

Pero, por otro lado, quiere alejarse de cualquier tipo de especulación sobre la existencia de algún tipo de culto relacionado con él o con "La Familia": como el hombre que viene a mí y me dice: 'Escuché que dices ser Jesucristo'. Le digo. 'No, hombre'. Me dice: 'Ah, me alegro, ya sabía que no lo eras'. Le digo: 'Ah, ¿sí? ¿Cómo lo sabías?' Me responde: 'Porque soy yo'. Quiero decir, he estado en las celdas más de veinte años, y puedes comprender que no puedo tomarme este teatro racionalmemte en serio."

En cuanto a las drogas, se le pregunta si no ve que son perniciosas: "¿Físicamente o espiritualmente? Y, ¿en qué nivel? ¿En el de esta sociedad, o en el de cómo véis vosotros lo que es normal, bueno o malo?"


Bastante perturbador, creo.

Parte 1
Parte 2
Parte 3
Parte 4
Parte 5

I. SUAVE DULZURA DEL ALIENTO (2)

3.
Sólo necesito
una cama estrecha
y soñar despierto
y dormir sin sueños,
lo que necesito
ya me lo da
el contenido
de mis manos.

6.
Te dejo marchar
en una tarde oscura,
no te atreves ni a mirarme.
Farfullas una excusa,
y me pides perdón sin hablar.
Yo apenas me doy cuenta,
todo es tan difuso,
y creo hablar con una niña
que moría por mí hace tanto tiempo,
y lloraba
cuando yo no estaba.

(César Caño, Versos alcohólicos, 2012)

I. SUAVE DULZURA DEL ALIENTO (1)


1.
Cuántos segundos
quedan para pensar
en la lejana muerte.
Cuánto tiempo ha de transcurrir
hasta su partida.
Cuántas horas
en la vida de un ser
humano
quedan desde el pensamiento
hasta la definitiva marcha.
Un suspiro
hace buscar lentamente
en la aromática calidez
de la madera,
pequeña cueva
de sueños embotellados.
Un susurro más,
cae lentamente
una mínima dosis
de amargura,
un momento de
angustia,
una tenue melancolía.
Ya no hay más miedo.

(César Caño, Versos Alcohólicos, 2012)

jueves, 12 de abril de 2012

LA SEMILLA DEL DIABLO (Rosemary's Baby)

Que extraño volver a ver esta película, en momentos de cambio, en momentos de profunda catarsis... Sin embargo no ha perdido ni un ápice de la tensión que me hacía removerme en el sofá la primera vez que la disfruté, horrorizado por el camino iniciático de singular decadencia moral al que se ve sometida la infeliz Rosemary. Nadie al que le guste el buen cine debería perderse esta historia espantosa, los que somos aficionados al cine fantástico y de terror tendríamos que buscar aquí los verdaderos elementos esenciales que configuran el género, conformando una auténtica enciclopedia cinematográfica de perfección formal inusitada.

Es increíble como la adorable Rosemary de Ira Levin, encarnada por una jovencísima y fantástica Mia Farrow va evolucionando durante el filme. Siguen aterrándome los momentos de suspense en primer plano. Y los dementes vecinos Castevet, plasmados magníficamente con todos sus esperpénticos caracteres.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención es como en la copia moderna que he conseguido aparecen secuencias subtituladas, sin doblaje en castellano, coincidentes con escenas que en la época se considerarían subidas de tono. se ve claramente en ellas la tijera de la censura, je, je. Como por ejemplo en el sueño en que Rosemary es violada por un ser infernal. La verdad es que pone los pelos de punta, y uno no puede evitar ver en esa ensoñación inducida por algún tipo de perversa droga las influencias que quizá Polansky ha provocado en otra joya como es Eyes Wide Shut (Stanley Kubrick).

Investigando un poquito, aparte de un montón de chorradas sin contrastar, se averiguan cosas  curiosas, como que el edificio donde se desarrolla la acción (apenas hay exteriores, lo que la hace más agobiante si cabe) es el Edificio Dakota, donde vivió el mistificado y vilipendiado Aleister Crowley (fundador de la Golden Down y considerado por la reina inglesa como "el hombre más malvado del mundo"); a las puertas del mismo murió asesinado John Lennon, que vivía allí con Yoko Ono.

En otro orden de cosas resulta que la mujer de Polansky, la preciosa actriz Sharon Tate, aparece brevemente en la peli encarnando a una de las amigas que van a la fiesta que da Rosemary para celebrar su embarazo. Poco después la propia Sharon moriría brutalmente asesinada supuestamente por miembros de la "Familia" de Charles Manson. Estaba embarazada de ocho meses. Y es que todo en este filme está rodeado de cierta atmósfera asfixiante. No en vano se la ha considerado una de esas películas "malditas", tipo La Profecía, que tanto gustan en cientos círculos misterioides. No es de extrañar. Ni una gota de sangre, ni un monstruíto de cartón piedra, nada de grandes efectos visuales, solo la genialidad de Polansky y un guón adaptado de la novela de Levin casi al milímetro. Pero qué angustiante...

Creo que voy a dejar de escribir y me voy a ver unas cuantas secuencias otra vez, a pesar de lo tarde que es, y a pesar de que me acaba de dar un escalofrío por la columna vertebral al pensar en la nana que sale como tema musical principal, una nana infantil (cantada por la propia Mia Farrow) que pone los pelos como escarpias...

Que nadie se la pierda, por favor, es pecado no ver cosas tan impresionantes como esta...



AÑO1968
DURACIÓN136 min.
PAÍSUSA
DIRECTORRoman Polanski
GUIÓNRoman Polanski (Novela: Ira Levin)
MÚSICAChristopher Komeda (AKA Krysztof T. Komeda)
FOTOGRAFÍAWilliam A. Fraker
REPARTOMia Farrow, John Cassavetes, Ruth Gordon, Ralph Bellamy, Sydney Blackmer, Maurice Evans, Angela Dorian, Patsy Kelly, Elisha Cook, Charles Grodin
PRODUCTORAParamount Pictures
PREMIOS1969: Nominada al BAFTA: Actriz (Mia Farrow).1968: Oscar: Secundaria (Ruth Gordon). Nominada a Guión adaptado.1968: Globo de Oro: Secundaria (Gordon). Nominada a Actriz (Farrow), Guión, Música.1968: Premios David di Donatello: Mejor director y actriz extranjeros (Mia Farrow)


TRAILER (merece la pena ver el original): http://youtu.be/Ri6uUmEhN40